CAMPESINADO CONTEMPORÁNEO Y EL PROBLEMA SOCIAL AGRARIO
El campesinado europeo en s.XVIII
La inmensa mayoría de la población europea a principios del s.XVIII seguía siendo rural.
Por ejemplo, en Francia de la Ilustración hasta el 96% de su población eran campesinos. España que alcanzaba unos 11 millones de habitantes en esta centuria y seguía teniendo una economía preeminentemente agraria; incluso en Rusia hasta un 88% de su población era campesina, ya fuera de kulaks, pequeña minoría de agricultores prósperos y una inmensa masa campesina, con o sin tierra, entre la que predominaba los siervos (no sería hasta el tardío 1861 cuando se abolirse la servidumbre legal en el Imperio zarista).
Por tanto, no es aventurado señalar que en esta época en Europa la mayoría de la población era campesina, y aunque podían existir distintas realidades entre el campesinado, mayoritariamente se trataba de inmensas masas de campesinos pobres y sin tierra, dominando en algunas regiones incluso todavía la servidumbre con mucha fuerza (Europa Oriental).
Por ello el Problema social de partida, en el arranque del mundo contemporáneo en el siglo XVIII se planteaba en reivindicaciones agrarias principalmente.
En inicio, dentro del modelo de feudalismo tardío propio del Antiguo Régimen, el mundo agrario y el campesinado, estaba sometido al régimen señorial, tanto a nivel jurídico como territorial, sometido e incluso dependiente del señor:
Se basaba en un doble control señorial hacia los campesinos, que marcaba la dependencia señorial, tanto territorial (era el dueño de las tierras) y también jurisdiccional (impartía justicia y tenía derechos sobre el campesinado).
El señor era quien le permitía trabajar una pequeña parcela de tierra a cambio de una renta en concepto de arriendo, o incluso dentro de una relación de servidumbre, que implicaba trabajo o servicios según voluntad del señor.
Además debía responder a una fuerte carga de impuestos al señor, en los países europeos.
👉En la España señorial del siglo XVIII existían otros impuestos como la Alfardas: pago por uso de agua de acequias, Herraje: impuesto sobre aprovechamiento de pastos o el Montazgo, el impuesto sobre el ganado.
El aumento de la presión nobiliaria sobre el campesinado
Por si esta carga campesina fuera poca, esta presión al campesinado se fue incrementando a lo largo del siglo XVIII, al igual que la subida del precio de los arriendos para los agricultores arrendatarios de las tierras de los señores. Está presión un crescendo era la forma de conseguir por parte de los señores mayores rentas para mantener su ritmo y estatus de vida. De ahí la denominación a los nobles terratenientes como rentistas, dado que “vivían de rentas”, con ingresos generados por sus señoríos y cuyas rentas podían sufragar su suntuosa vida en las ciudades. Usaban sus rentas para vivir en la ciudad o en la Corte.
Muchos eran absentistas, es decir, eran propietarios rurales o terratenientes que vivían lejos de sus tierras, descuidando su explotación, o delegaba en sus capataces el cobro de sus rentas, o dejándolas directamente ociosas, siendo todo fuente de conflicto social.
No obstante, la nobleza tampoco era homogénea, y en ella se distinguían, la alta nobleza de familias de alto abolengo y que conformaban los grandes terratenientes señoriales, una media y baja nobleza. En estos últimos subgrupos existían diversas actitudes:
Desde de la inacción y dejadez de los sectores hidalgos (pequeña nobleza de título pero con pocos recursos)
Fue acompañada por la promoción de una nueva nobleza ilustrada orientada a la creación de riqueza en los ámbitos más diversos y no sólo en el agrario (muchos eran antiguos burgueses que habían conseguido ennoblecer se mediante compra de cargos o por matrimonios de conveniencia).
También debemos destacar, que el deseo de vivir como “privilegiados”, como “rentistas” y “parásitos” era una aspiración social en gran parte de la burguesía sobre todo de su sector más enriquecido. Por ello no debemos olvidar que también se implementaron comportamientos parasitarios en otros estamentos como la burguesía comercial preindustrial que en pocas generaciones, conseguía vías de ascenso social y pasaba a convertirse en “nueva nobleza”.
Muchas familias nobles europeas que mantuvieron un sistema y actitud de vida plenamente nobiliar, se arruinaron a lo largo del siglo, por ineficaz, improductiva y derrochadora forma de vida.
Para sobrevivir muchos nobles, comenzaron a querer extraer más beneficio o rentas de sus propiedades y para ello la vía de la presiones, cargas o subida de arriendos a los campesinos era la más generalizada.
La presión fiscal estatal añadida al campesinado y la población urbana
Además no debemos olvidar que todos los miembros del Tercer Estado, también debían responder a los Impuestos del Estado.
👉Por ejemplo en Francia destacaba la taille (sobre la tierra), la capitación (por cabeza) y el vingtième (sobre la renta).
👉Por ejemplo en España en s.XVIII , existían impuestos al rey, como la alcabala y el ciento (un impuesto sobre las ventas, similar al IVA actual) y la única contribución que intentó reemplazar otros tributos en tiempos de Carlos III pero fracasó. Otro ejemplo era el conducho (obligación de suministrar alimentos al Rey y a los miembros de la Corte que le acompañaban en sus desplazamientos).
También existían los monopolios estancos sobre productos concretos, tales como el tabaco o la sal, para los que el rey se reservaba todos los derechos. Otro ejemplo, el Impuesto del Timbre o Sello, era la obligación de usar papel oficial o sellos oficiales para numerosos documentos públicos y privados, lo que generó una buena vía de ingresos para el Estado. Otra renta importante del Estado eran los Impuestos de Aduanas, tanto en ciudades como en puertos.
Idéntico proceso la del aumento de la presión señorial a las masas trabajadoras, vivieron los impuestos reales. El Estado (la monarquía) fue aumentando la presión fiscal y su número, a medida que las arcas estatales necesitaban más ingresos.
👉Por ejemplo en 1786 la Francia de Luis XVI estaba técnicamente en bancarrota del estado y por ello trató de reformar la Hacienda y el sistema de pago de impuestos para ello se iniciaron propuestas de reforma y ampliación del pago de impuestos a los no privilegiados, desde 1787, y que pronto desembocaron en el rechazo de los privilegiados y la demanda de convocatoria de Estados Generales.
👉En España la crisis de Hacienda real se agravó desde finales del s.XVIII, con motines y protestas ya en tiempos de Carlos III (Motín de Esquilache 1766) ante las politica de liberalización de precios, pero que se agravaron ya en contexto del reinado de Carlos IV, cuando se produjo la bancarrota del Estado en 1799, y sobre todo en el periodo de la Guerra contra el francés (Fernando VII: 1814-1820).
[Por poner contexto general diacrónico en España, ha tenido hasta 13 ocasiones a lo largo de su historia, desde la primera quiebra (1557), en tiempos del rey Felipe II, que tendría dos episodios más, las reiteradas por sus hijos, y las ya indicadas del s XVIII, y que continuaron en s.XIX como la Bancarrota de 1866 con Isabel II. La más reciente del s.XX, fue la bancarrota generada en 1939 por Franco].
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